Atardecer en el embarcadero de la playa del Puntal en Somo, Cantabria

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Realizar un trabajo previo de localización resulta fundamental en la fotografía de paisaje. Conocer a la perfección los lugares que tenemos que fotografiar es una tarea que ocupa buena parte del tiempo que dedicamos a nuestras imágenes. Hoy en día existen multitud de recursos y aplicaciones informáticas que nos van a ayudar a la hora de planificar nuestras salidas pero nada resulta tan esclarecedor como realizar un reconocimiento previo del terreno.

Durante esa inspección debemos ser capaces de imaginarnos como será el escenario que hemos elegido en el momento en el que la luz sea la mas apropiada. Esto generalmente va a ocurrir al  amanecer o al atardecer, esos momentos en que una luz suave y difusa viste los lugares con todo su esplendor.

Ya había visitado con anterioridad el embarcadero del Puntal de Somo con intención de fotografiarlo. La primera vez en el verano del año 2007, atraído sin duda por una imagen que había visto de este lugar tomada al atardecer por Chapi, un fotógrafo santanderino que es un gran conocedor de la bahía.

En aquella ocasión no conseguí ninguna imagen que para mi resultara interesante pero allí mismo, valorando las posibilidades de esta localización, decidí volver en el invierno, cuando el sol se oculta más al suroeste puesto que de esta forma sería posible incluirlo en el encuadre.

En febrero del 2008 volví a afrontar la larga caminata que supone recorrer toda la playa del Puntal desde Somo hasta el embarcadero cargado con todo el equipo fotográfico, empujado sin duda por la idea de conseguir una buena imagen. Al llegar todas mis ilusiones se fueron al traste al comprobar que las tablas del embarcadero habían sido desmontadas y tan solo la estructura principal estaba en pie. La imagen que tenía en la cabeza tendría que esperar.

Pasado algún tiempo, una tarde de marzo de 2012 recordé aquella anécdota mientras pensaba en alguna localización para el atardecer y me dije a mi mismo, “vamos a intentarlo de nuevo”. Así que allí estaba otra vez, cruzando la playa con Santander al fondo, cargado con todo el equipo y esperando tener una buena luz para “mi embarcadero”

A medida que iba avanzando mi esperanza se fue tornando en incertidumbre puesto que la tarde fue estropeándose a medida que el sol iba cayendo hacia el oeste pero como ya me había puesto en marcha seguí adelante.

Al llegar al embarcadero contuve la respiración, esperando que la estructura y las tablas de la pasarela no estuvieran desmontadas….allí estaba, todo en su sitio y para mi solo!!!!! Además lucia un color espectacular con un contraste fantástico entre el verde y el rojo, solo faltaba el cartel de “recién pintado”

Hacia las 19:15 de la tarde el sol desapareció entre unas nubes bajas, sin duda aquel no iba a ser un atardecer con un cielo espectacular. Me coloqué en el final del embarcadero, para incluir en mi imagen el punto en el que este se encuentra con el mar. Ese encuadre llevaba varios años en mi cabeza y ese día no perdí el tiempo con ningún otro.

Coloqué la cámara en un ángulo bajo con un filtro Lee neutro degradado de 3 pasos de transición fuerte en la zona del cielo. El mar estaba muy tranquilo pero tenia que tener cuidado de no moverme mucho porque en la pasarela no había mucho sitio y podía tocar involuntariamente una pata del trípode y arruinar la imagen.

Comencé a disparar y viendo en la pantalla de la cámara el resultado que estaba consiguiendo decidí hacer algunas correcciones. Coloqué un poco mas alta la cámara porque los postes estaban adquiriendo un peso demasiado grande en la imagen que no era de mi agrado. También decidí acercar más la cámara hacia el final del embarcadero para realzar el contacto que se establecía entre las tablas de la pasarela y el mar.

El nuevo encuadre me convencía más. Las tablas verdes de la pasarela, los pilares rojos, la maroma del pasamanos, todas las líneas compositivas de la imagen parecían estar ahora en el lugar apropiado.  Solo era cuestión de esperar un poco más a ver si la luz mejoraba.

Hacia las 19:45, cuando el sol ya hacia un buen rato que había desaparecido conseguí esta imagen. La escasa luz era muy difusa debido a la presencia de nubes, lo que sin duda sirvió para realzar los ya de por si muy intensos colores del embarcadero. Las luces del fondo, en Pedreña, le aportaban a la imagen una gran profundidad y el mar se teñía de varios colores que iban desde el “azul oscuro casi negro” a unos tonos pastel que eran el reflejo del cielo en el mar.

 Como la luz era ahora más escasa coloqué en el objetivo un filtro de 2 pasos en vez de él de 3 que había utilizado hasta ese momento.

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La imagen que estáis viendo es la última que hice ese día. Fueron 54 segundos de tiempo de exposición con un diafragma f/13 a ISO 200.

Después de todo ya puedo decir que tengo mi foto del embarcadero de Somo.

Espero que os guste

Fernando Sanchoyarto

4 pensamientos en “Atardecer en el embarcadero de la playa del Puntal en Somo, Cantabria

  1. Juan Torralvo

    Hola, aquí podrás plasmar tus opiniones, dudas, y compartir con todos nosotros tus experiencias . Deja tu comentario¡¡¡¡

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  2. MerSGarcia

    pues yo estoy a la espera de hacer esa foto, fuí un día pero no pude darme la caminata sin que se me hiciera de noche, calculé mal el tiempo, así que la tengo pendiente!.
    A ver este verano, aunque el sol no se ponga tan al sur como en invierno… también saldrá una buena foto no?
    Ya os contaré.
    Por cierto, la foto un lujazo!

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